Disfruta del crujido de estas croquetas doradas de garbanzos, infusionadas con hierbas y especias aromáticas, perfectas para cualquier ocasión. Estas croquetas pueden almacenarse en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días. Recalentar en un horno o freidora de aire para recuperar su crujido.
Escurre y enjuaga los garbanzos remojados a fondo. Colócalos en un procesador de alimentos junto con la cebolla, el ajo, el perejil, el cilantro, el comino, el coriandro, el polvo de hornear, la sal, la pimienta negra y la pimienta de cayena. Pulsa hasta que la mezcla esté finamente triturada pero no hecha puré.
Transfiere la mezcla a un tazón y déjala reposar durante unos 30 minutos. Esto ayuda a que los sabores se integren y hace que sea más fácil formar las croquetas.
En una sartén profunda o cacerola, calienta el aceite vegetal a fuego medio-alto. Puedes comprobar si el aceite está listo dejando caer un pequeño trozo de la mezcla; si chisporrotea, es momento de freír.
Con las manos, forma pequeñas bolas o tortas de la mezcla de garbanzos, del tamaño de una pelota de golf.
Con cuidado, deja caer las croquetas en el aceite caliente, asegurándote de no abarrotar la sartén. Fríelas durante aproximadamente 3-4 minutos de cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
Una vez cocidas, retira las croquetas con un cucharón ranurado y escúrrelas sobre toallas de papel para absorber el exceso de aceite.
Sirve las croquetas calientes con salsa de tahini, tomates en cubos, pepinos y decora con perejil fresco.
Estas croquetas pueden almacenarse en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días. Recalentar en un horno o freidora de aire para recuperar su crujido.
0 raciones
3 croquetas
* The % Daily Value (DV) tells you how much a nutrient in a serving of food contributes to a daily diet. 2,000 calories a day is used for general nutrition advice.